¿Y qué pasa con OpenClaw?

Publicado 17 de febrero de 2026
Última modificación 17 de febrero de 2026

¿Y qué pasa con OpenClaw?

Lo he estado probando desde que salió. Hablando con varios compañeros veíamos que instalar en un ordenador lo básico para trabajar en modo AI-First (incluso con modelos locales) podía tener muchísimo sentido.

Pero ya sabemos cómo va esto: te despistas y alguien ya lo ha pensado, desarrollado, publicado... y, en esta sociedad del espectáculo, vendido.

OpenClaw propone un cambio simple respecto a la IA "normativa" del momento: no se centra en una tarea aislada (hazme este resumen, imítame este texto, hazme este trabajo aburrido).

La idea es otra: dejar de hablar tanto de modelos y empezar a pensar más en arquitectura y diseño por partes.
Tú le dices qué trabajos quieres que haga para resolver ciertas intenciones, y de la parte técnica te cuenta lo imprescindible.

¿Seguridad, privacidad y demás? Quedan un poco en segundo plano, porque forzar la máquina requiere concesiones... y algunas pueden ser importantes.

Y mientras tanto, el show: Altman compra a la persona (no a OpenClaw) para comprar también esa modernidad acelerada que el proyecto representa.

Lo cierto es que OpenClaw cumple lo que promete: le pides y hace, sin demasiadas restricciones. Eso sí: es un sumidero de tokens y seguridad si no lo limitas pero una dirección hacia donde vamos.

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